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Hoy tengo reunión en Gran Vía,
el reloj de Telefónica,
lleva cuarto de hora de retraso
como los sin techo del Palacio De La Música.
Paseando por el bulevar,
se ven los últimos coletazos
de la sórdida noche.
Llego a la puerta de Chicote, recordando
momentos de poesía con un amigo aragonés;
mientras una prostituta cara de porcelana,
me mira con amor.
Sirenas...
A lo lejos, veo a Santiago Segura,
colgado del neón de Callao,
en ”El Día De la Bestia”.
Desayuno en café&tea;
un proxeneta termina su jornada,
con mirada desafiante.
Mas sirenas...
Amanece ,y la luz y el dinamismo
se apoderan del abismo.
Pongo rumbo hacia el sur,
mi corazón late fuerte
y en el metro, suena R.E.M.
Ya no quedamos como antes
en los parques de la ciudad sin tiempo,
ahora nos amamos conectados al ADSL,
atrapados por una red tejida
con hilos de acero binario.
Los ríos de semen fluyen,
por el cauce de la fibra óptica,
y nuestros ojos WEBC@N
nos procesan con retardo.
¿Dónde están las margaritas
de la foto de tu blog?
Enfermos de soledad
adictos a las bitácoras.
Deberíamos bailar claqué
y lo que hacemos es cliquear
Por basuras de mentiras.
Estoy cansado, me voy a tomar una cervez@ a el ciber.
P.D. Mándame un email cuando vuelvas. Bess........
Los domingos son días raros,
antesala de la rutina y lo cotidiano;
funeral de la semana
cortafuegos del sábado.
A mi no me gustan los domingos,
cargados de misas y fútbol,
bálsamo para otros, no para mi.
Por eso los domingos los paso
mirándome en los espejos de tus pupilas
y al reflejarse las mías,
se que estoy vivo,
que todo lo que necesito,
es atravesar los pasadizos del butrón
que construí en tu costado;
y allí encontrarme de frente abrumado,
por los tesoros de tu interior.
Hoy es el día esperado,
soñado momento de alegría infinita
imaginado mil veces
en días pasados.
Hoy ha llegado el día,
principio del camino
labrado con las manos
proyectadas de futuro.
Esperemos tranquilos,
por que hoy comienza
ha realizarse el sueño
donde duermen nuestros sueños.
Nos tragamos sapos en sopas de difícil digestión.
Caminamos por caminos impuestos
que se alejan del trayecto
nada recto, de unos tiempos
de inventadas crisis
por el dios del dinero y el horror.
Tiburones, suicidas de masas,
todo vale, mientras quede a salvo el culo apoltronado
en un trono de descaro y corrupción.
Y para el resto,
Apretarse el cinturón de las carencias
y pasar de ciudadano
a servil consumidor.
De que sirve
la luz sin el sol,
la noche sin tu luna.
De que sirve
correr si no hay caminos,
si los arboles no dan sombra
que apacigüe mi ardor.
El mar sin los peces
de que sirve,
el hombre sin conciencia
de que sirve
Si nada de lo que hay sirve,
¿De que sirve?
Extraido de "Al final, el Viento" 2004-2008