Hoy tengo reunión en Gran Vía,
el reloj de Telefónica,
lleva cuarto de hora de retraso
como los sin techo del Palacio De La Música.
Paseando por el bulevar,
se ven los últimos coletazos
de la sórdida noche.
Llego a la puerta de Chicote, recordando
momentos de poesía con un amigo aragonés;
mientras una prostituta cara de porcelana,
me mira con amor.
Sirenas...
A lo lejos, veo a Santiago Segura,
colgado del neón de Callao,
en ”El Día De la Bestia”.
Desayuno en café&tea;
un proxeneta termina su jornada,
con mirada desafiante.
Mas sirenas...
Amanece ,y la luz y el dinamismo
se apoderan del abismo.
Pongo rumbo hacia el sur,
mi corazón late fuerte
y en el metro, suena R.E.M.
Más sobre la invisibilidad
Hace 8 horas
1 comentarios:
Real, como la vida misma, tu Gran Via. Abrazos..
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